sábado, 12 de junio de 2010

Misterios de la vida

Esta vez me gustaría pedir ayuda para poder resolver uno de los grandes misterios que nos abordan el la vida. Te levantas descansadito, desayunas bien, buscas tu mejor camiseta y si se tercia hasta aprovechas la ocasión para ir a la peluquería. Así llegas al fotomatón del centro comercial, donde afortunadamente hay una oferta en la que por poco más te dan taitantas copias y con todas estas buenas vibraciones y energía positiva nada podrá salir mal… pero inexplicablemente sale peor. Y como además tienes tantas copias te pasas una buena temporada atormentándote. ¿conocéis a alguien que tenga una foto de carnet bonita?. Por mi trabajo veo muchas a lo largo del día y no falla, aun no he encontrado a alguien que no salga con cara de delincuente en ella, y eso en el mejor de los casos, porque como los documentos tardan en caducar, la foto pocas veces se parece a la realidad.

Otra cosa curiosa es la vergüenza que nos da a todos enseñar el DNI, a todos nos entra de repente una timidez absoluta: ¿uy! Pues no se donde lo he puesto, o… no se preocupe ya le digo yo los datos si me los se memoria… Pero estoy segura de que en el fondo lo que pasa es que nadie se  encuentra a gusto con su foto. Los más optimistas de nuestros seres queridos nos regalan copias de sus fotos de carnet  que  acostumbramos a guardar con cariño para no hacerles un feo. Realmente las guardamos por solidaridad, para que se les acaben antes e intenten hacerse una nueva en la que salgan mejor.

Aquí en mi pueblo no hay ningún fotomatón pero sinceramente no nos hacen falta, ya se encargan los fotógrafos de sacarnos bien feos…….debe de ser algo que aprenden en su oficio, así nosotros vamos una y otra vez y ellos tan contentos de hacer caja. Por cierto que si conocéis a alguien que al menos una vez en la vida haya salido bien en una foto de carnet, por favor transmitidle la enhorabuena y mi más sincera felicitación.

sábado, 22 de mayo de 2010

Fiestas de cumpleaños

.Cada año es un dilema, ¿lo celebro o no lo celebro?. Claro que no vas a dejar de agasajar a tus seres queridos ni lo vas a hacer con cualquier cosa. Si el cumpleaños cae entre semana lo salvamos con café con tarta o pasteles, pero si cae en fin de semana la cosa se complica. Hay quien .las por fiestas temáticas, la fiesta de las flores, la fiesta blanca, o roja o verde, aquí te arriesgas a que los que vienen no lo acepten demasiado bien. Personalmente estas fiestas me gustan más para niños pero para adultos veo más adaptadas a todos los gustos  las barbacoas. Otra variante son las fiestas sorpresas, eso si, tienes que contar con un número de amigos dispuestos a colaborar y que no metan la pata y estropeen la sorpresa.
Además de la tarta y las velas en los cumpleaños encontramos grandes clásicos, coca cola, gusanitos rojos, sándwich de foigrás o mortadela, patatas fritas, vasos de plástico, gorritos, caramelos, kilos, panchitos, tortilla de patata  cortada en cuadraditos y con un montón de palillos pinchados, servilletas de papel y  si es de ,los cumpleaños buenos a gente buscando una silla donde sentarse.
Por fin llega el momento de partir la tarta y escuchar lo mal que cantan tus 
amigos el cumpleaños feliz, porque mira que suena mal esa cancioncilla cuando te la cantan, tu te pones rojo, pero no sabes si por la vergüenza que te da que te vean todos haciendo algo tan absurdo como soplar velas o porque te da más vergüenza aún lo mal que cantan tus amigos.
Ya sólo queda lo mejor abrir los regalos, dar a todos las gracias, mostrándote emocionadísimo y recoger, recoger todo el caos  de papeles y cosas varias que han quedado invadiendo la cocina y el salón de la casa, y por supuesto aprovechar la ocasión para encontrar cosas que creías perdidas y recolocar las nuevas que te han dejado tus amigos, porque después de las Navidades este es otro de esos momentos especiales del año en los que esperamos que nos regalen todas esas cosas que no nos atrevemos a comprarnos.

El día de la madre

Como todas las cosas que merecen la pena en esta vida van evolucionando con nosotros, el día de la madre no podía ser menos. De pequeños le regalamos una cosa de arcilla a la que llamamos cenicero y, que después de un tiempo prudencial, nuestra madre hace que desaparezca en el limbo de las cosas olvidadas. Durante unos pocos años a nuestra madre le regalamos tarjetas y toda suerte de manualidades que nuestros profesores  nos sugieren.
Será en una segunda etapa cuando recurramos a nuestros padres o hermanos mayores para buscar un regalo digno de nuestra madre: un pañuelo, flores, una figurita horrorosa, un bote de colonia. El siguiente  estadio de esta singular transformación pasa por esa fase hippie no materialista que todos tenemos. Es entonces cuando nos empeñamos en hacer algo con nuestra madre, algo por lo que nos sentimos  en deuda, algo que pensamos que a ella le haría ilusión.
Van  pasando los años, las modas cambian, las ideas se agotan, ya hemos regalado música, discos, ropa y ahora llega el momento en que sentimos que nuestra madre pertenece a otra época y tenemos que ayudarle a vivir en la actualidad, le regalamos un teléfono móvil o un ordenador o un super robot de cocina. Aquí es cuando nuestra madre se siente realmente desbordada por sus adorados hijos.
Ella, por su parte, se ve en el compromiso de invitarte junto con el resto de la familia a comer, porque no nos engañemos, el día de la madre es otra de las celebraciones que nos obliga de manera más o menos grata a reunirnos alrededor de una  mesa con los que más queremos, aunque luego nos digamos de todo menos bonito y no nos soportemos.
Desde la isla tranquila levanto mi copa y dedico mi brindis de hoy a todos las madres, a los días  que pasamos en familia y por supuesto a todos los madrileños.

sábado, 24 de abril de 2010

¿CRISIS?¿QUE CRISIS?


Hoy me muestro un poco alarmada. Todo el mundo anda de cabeza con esto de la crisis y yo, sin embargo ni la siento ni la padezco. Cierto es que, en los últimos años, mi poder adquisitivo se ha visto menguado. Yo lo achaco más bien a que los precios suben y los sueldos no. Reconozco también que en los últimos años he alcanzado esos tres objetivos que dicen que todo ser humano debe cumplir: plantar un árbol,(que no tiene porqué ser un pino),tener un hijo y escribir un libro.

El árbol lo planté en la tierrita de mis padres cuando era pequeña. Se trataba de un sauce llorón. Me duró unos cuantos años, ni tan siquiera llegaron a 1diez, pero creció bastante y al final me da que se murió de pena. Hace poco más de tres años tuve una niña. Sinceramente los niños te dan otra felicidad, me alegro mucho de tenerla conmigo pero aún estoy adaptándome a este nuevo cambio de vida. Los niños son un ejercicio de paciencia constante. Y este año por fin, logré el tercer objetivo. Quizás ha sido el más difícil de llevar a cabo. Como no podía ser de otra manera, mi libro se basa en una experiencia personal, podría decirse que es casi bibliográfico. Se titula:

“El pollo, del congelador a tu mesa. Ciento y una maneras de comerlo”. Como no podía ser de otra manera está dedicado a una de las facetas más importantes de la vida, comer, y además sigo una de nuestras mayores tradiciones familiares, ya que está dedicado a la cocina. La verdad es que con este libro cumplo además con mi faceta de ama de casa y me ha gustado tanto la experiencia que estoy preparando una segunda parte:

“Cocina creativa con arroces y pastas”. El único inconveniente que le veo es que mi familia no me apoya todo lo que yo quisiera , especialmente cuando saco algunas de mis obras de la cocina.

ESOS LOCOS BAJITOS

No me refiero a los niños en esta ocasión, sino a las personas que llegamos de puntillas a la estatura media. He de decir que por mucho que se rían los otros más altos no es más que por pura envidia. Para los bajitos todo son ventajas. Somos más graciosos, parecemos más jóvenes, llegamos antes al suelo y no tenemos más que acercar una banqueta para alcanzar esas cosas que quedan fuera de nuestra altura.

La ropa nos suele quedar larga pero con remangarnos las mangas o volver los bajos de los pantalones, asunto arreglado. Las chicas además con una camiseta larga, de esas que están tan de moda, nos hacemos un vestido mini. Los bajitos podemos aprovechar la ropa que no le vale a los más altos pero al revés no puede ser. Andamos con más donaire y más estirados que los altos, que tienden a ir encorvados. Cabemos en cualquier hueco y nos adaptamos a cualquier sofá que se preste a invitarnos a dormir la siesta. En las sillas nos cuelgan los pies pero al menos no nos tropiezan las rodillas con el filo de la mesa. En las maletas podemos llevar más cosas y esto es más que importante ahora que en los aeropuertos cobran por la segunda maleta. Con nuestros zapatos es difícil tropezar, pero no puedo decir lo mismo de los zapatos de esos titanes que calzan un 45. Vamos que se quitan los zapatos y te quedas sin alfombrita de al lado de la cama.

El único inconveniente que le veo a esto de ser de pequeño tamaño es que, como con la edad el ser humano tiende a encogerse pues nosotros no deberíamos de encoger demasiado porque son capaces de perdernos y olvidarse de nosotros. En vez del asilo nos arreglan una casita de muñecas y nuestros descendientes se quedan tan anchos.

martes, 13 de abril de 2010

Semana Santa

Por fin acabamos de pasar la Semana Santa. Aunque siempre estoy a favor de conservar las tradiciones porque, queramos o no, forman parte de nuestra forma de entender la sociedad que nos rodea, he de decir que la Semana Santa me parece la más horrorosa de todas nuestras fiestas. Llevamos poco más de 2000 años recordando el sufrimiento más espantoso que pudo tener un hombre de aquella época, y digo yo: ¿no tuvo el pobre bastante con sufrir una vez que todos los años se lo tenemos que volver a recordar con tantos detalles?

La gente se manifiesta en contra de las corridas de toros porque los animales sufren y son sangrientas y en estas fiestas sacan a un pobre hombre maltratado, ensangrentado, con una cara de sufrimiento que te arranca el alma, y no contetos con eso aparecen detrás de cada paso los penitentes, esos hombres y mujeres que caminan descalzos, de rodillas, con los brazos en cruz y vete tú a saber cuantas formas inimaginables más de sufrimiento. Todos tan felices, tan orgullosos de demostrar su fe y lo mucho que quieren a su Dios. Pues si de verdad tanto lo quieren que lo recuerden en las fiestas, cuando multiplicaba los panes y los peces y convertía el vino en agua o cuando iba ayudando a los enfermos y que no lo recuerden sufriendo.

Bastantes sufrimientos vemos ya todos los días, si no hay más que poner los telediarios que no nos ponen más que desgracias. Más felices seríamos todos si imitáramos los buenos momentos de los que a lo largo de la historia nos dejaron sus ejemplos. Si embargo en un alarde de masoquismo generalizado nos dedicamos a conmemorar las grandes desgracias de la historia

El calorcito llega por fín.

Por fin llegó la primavera,…. Sí….ya se que ahí en las tierras peninsulares aún no lo notais tanto, y que no hace más que llover y llover……bueno…. Ya lo disfrutareis en los ríos y los embalses este veranito….. Como dice el refrán, marzo ventoso y abril lluvioso….. De siempre la primavera ha sido época de alergias, resfriados, setas y caracoles. Parece que estamos deseando que haya un rayito de sol para salir al campo, ver árboles, verde, caravanas de domingueros que aparecen por doquier, pajarillos cantando, a la familia del pueblo que nos esperan con sus morcillas y chorizos ya listos.
Los más atrevidos hasta dejamos las mangas largas y liberamos los brazos paliduchos para que vayan tomando un poco de color. Es así como nos llegan los resfriados.

Digo yo que cuando los pueblos del norte de Europa nos invaden más o menos civilizadamente, por algo será, sin duda debe ser por el sol que después del frío invierno, nos caliente cuerpo y alma. Verás tú como al final van a tener razón los driudas con aquello de los ritos de homenaje al sol y la madre naturaleza. En nuestras tradiciones mantenemos las procesiones de semana, que personalmente me parecen más crueles y sobre todo más tristes, menos mal que por otra parte disfrutamos del vinito, las torrijas y otros tantos manjares
La gente parece estar de mejor humor, con ánimo renovado hasta tiene más ganas de conversación, parece que el estrés desaparece y todo es felicidad y armonía sideral, por instantes todos nos contagiamos del espíritu hippy y empezamos a creer en lo bonito que es el amor. Así pasa que, aprovechando estos días libres que nos brinda la Semana Santa, ponemos todas nuestras esperanzas en renovar fuerzas fisicas y mentales para llegar a las vacaciones de verano con muchas más ganas de disfrutar de la vida. O por lo menos hasta el próximo puente.

jueves, 18 de marzo de 2010

SAN VALENTIN

Hoy en primer lugar quiero disculparme ante todos los radioyentes por pedir la voz prestada para hacerles llegar mis Crónicas, ya que medios técnicos me impiden enviar archivos sonoros y además quiero agradecer a las señoritas González y Rueda que me presten su voz por unos minutos para comunicarme con ustedes.
Como cada mes, Febrero también tiene una fiesta popularizada que festejar. Esta vez le toca turno a una que a mí, personalmente, cada vez me gusta menos. Hablo de San Valentín. ¡qué bonito es el amor! Y Qué triste tener que recurrir a un día señalado para celebrarlo ¿y que pasa si descubres que justo en enero el amor abandona tu vida? ¿te quedas sin manifestar tus sentimientos?
Estoy a favor de celebrar el No San Valentín porque el amor y el cariño no tienen límites y, por tanto, tampoco tienen fechas ni maneras de medirlo, así que no se porqué se empeñan en proclamar un día en el que todo queda invadido de corazones rojos, ositos y flores. O para los más ”innovadores” lencería y joyas. Soy más partidaria de vivir más intensamente este noble sentimiento, a fin de cuentas los grandes amores se alimentan de pequeños detalles. Vivamos el amor cada día y demostrémonoslo día a día .



Propongo además que se celebre el Día del Desamor, que es un sentimiento tan importante como el amor. Nadie podrá negarme que si un nuevo amor nos altera un desamor tampoco nos deja indiferentes, aunque a veces este último más que una pequeña desgracia puede ser una gran bendición.

A LOS QUE LIMPIAN


Otra semana más me encuentro con vuestra compañía y una vez más me aprovecharé de este momentito de atención que me prestáis a través de las ondas. Esta vez quisiera dedicar mi momento a toda esa gente que pertenece a un gremio al que valoramos bien poco, a todo un ejército de ciudadanos que velan por nuestra salud y seguridad. Queridos radioyentes, me refiero a los que limpian. A todos eso hombres y mujeres que nos liberan día a día de la mugre y demás virus.

Que sería de nuestras calles y plazas invadidas por cientos de papeles, colillas y otras tantas porquerías si los barrenderos no nos libraran de ellas. Y no me podrán negar la tranquilidad que nos da, en mitad de la noche, el sonido inconfundible del camión de la basura. En las zonas interiores nos encontramos con otro gran equipo de trabajo, las quelis. Todas esas mujeres que limpian las oficinas, los ambulatorios, las comunidades de vecinos y que son un servicio de información impresionante. Sólo ellas, y también cada vez más ellos, saben dónde se encuentra exactamente esa consulta u oficina a la que nos tenemos que dirigir. Todo el mundo está dispuesto a aplaudir al gran cirujano que efectúa una operación exitosa, pero todos olvidamos felicitar a la persona que limpió el quirófano a fondo evitando cualquier riesgo de infección.

Por último no puedo dejar de hacer referencia a todas aquellas personas que cuidan de nuestro entorno más cercano. Normalmente suelen nuestras madres las que se ocupan del aseo de nuestras casas, y que poco reconocido le tenemos su esfuerzo y dedicación, por eso os llamo a todos para que proclamemos un día internacional del personal de limpieza, agradeciendo así un servicio tan poco valorado pero tan importante como es éste.

miércoles, 10 de febrero de 2010

EL PAPEL DEL CARAMELO O LOS DAÑOS COLATERALES DE LA CONCIENCIA CIUDADANA

Es curioso como de un tiempo a esta parte ya no oímos a nadie decir que quiere ser ciudadano del mundo. Quizás porque en estos tiempos ya vivimos todos revueltos y no sabemos si vamos o venimos o nos quedamos en la misma ciudad. Que conste que no tengo nada en contra de que personas de distintas culturas vivamos todos juntos, más bien al contrario, gracias ya las mezclas y el intercambio de ideas y fluidos la humanidad avanza. Sin embargo, y aunque a veces nos cuesta asumirlo, todos tenemos que seguir unas normas básicas de convivencia, más que nada por mantener la paz .

Todo esto nos lleva a que por no tirar al suelo los papelillos los vamos guardando en los bolsillos hasta que encontramos en nuestro camino una papelera. Un respiro en el dilema del reciclaje, en la papelera va todo: porque el pañuelo de papel con mocos ¿Dónde se recicla? ¿y el chicle mascado liado en su envoltorio para no manchar? Pues en la papelera del paseo y todo resuelto.

Ahora bien, antes de terminar en la papelera estos residuos hacen un descanso en nuestros bolsillos junto con otras muchas cosas que nos son de relativa utilidad y cuando tienes que recurrir a encontrar esa moneda o ese clip guardado para un momento especial. Los mejores momentos nos lo proporcionan nuestros bolsillos en los aeropuertos. Te pones en la fila para facturar y para calmar los nervios y pasar el tiempo te comes un jugoso caramelo u una chocolatina y para no perder ni la costumbre ni el puesto en la fila te guardas la envoltura en el bolsillo. Llegas al control de seguridad y de repente te ves sin zapatos sujetándote el pantalón porque ya no llevas el cinto y aquello que pita y pita cada vez que pasas. Todo porque lo único que te quedó en los bolsillos fue una bolita de papel de plata donde iba aquel buenísimo caramelo.

EL TIEMPO METEORO¿LÓGICO?

Me gustaría saber quién fue esa sabia persona que dijo que, en estas mis islas afortunadas, la temperatura es constante todo el año y el sol radiante. Ahí, en la España peninsular este año estáis viviendo un año de nieves, pero aquí, en la cumbre gran canaria el termómetro ronda el grado. Mi isla, la más africana de todas, por aquello de su proximidad con el continente, no llega a ver bajar tanto el termómetro, pero en cambio nos vemos sumergidos de vez en cuando en una neblina un poco diferente., una neblina que no moja, más bien rasca, ya que la calima nos sumerge en un ambiente de polvo en suspensión.


Normalmente no nos podemos quejar de que haga frío, cierto es que los termómetros pocas veces alcanzan los 10 grados. Sin embargo los constipados los cogemos gracias a las diferencias térmicas entre la noche y el día. Por la mañana sales de casa con chaqueta pero a eso del mediodía lo que estás necesitando es una rafaguita de aire que se lleve la calufa. Por la tarde en cuanto el astro rey se marcha vuelves a necesitar la “R-E-B-E-Q-U-I-T-A”,. Si eres de los que tiene que pasar el día fuera de casa de un lado para otro, no te queda más remedio que armarte de paciencia y cargar con una maleta o moverte con una caravana. No es que nos invadan los turistas es que vamos como los caracoles.

Personalmente me inclino más por la rulot, que en verano nos sirve para acampancar cerquita de la playa (siempre que la Beremétita y la ley de costas no nos lo impidan, claro)

AÑO NUEVO,¿VIDA NUEVA?

Una de las cosas más curiosas que tiene esta humanidad a la que pertenecemos es, en mi opinión, esa extraña costumbre que se resume en: Año nuevo, vida nueva. Como si de un segundo para otro las cosas se pudieran cambiar. Todos, o casi todos, aprovechamos este momento tan señalado del año para intentar dejar atrás esos malos hábitos que nos molestan de nosotros mismos e iniciar, con toda la voluntad del mundo, otras cosas más saludables o al menos que nos acerquen más a la felicidad.

Hay que ver qué pena me da cuando oigo: Este año dejaré de fumar….o…..iré más al gimnasio….o….aprenderé inglés. Pero si estas cosas nunca se cumplen. Empezamos con toda ilusión como si de verdad lo fuéramos a cumplir. En la mayoría de los casos no llegamos a cumplir lo que nos proponemos ni medio año. Y les pregunto yo: Si nos hemos pasado media vida sin ir al gimnasio, o bebiendo cervecita tras cervecita ¿qué prisas nos entran ahora por cambiar de hábitos?.

Propongo que en vez de cambiar de hábitos, que ya no los llevan ni en los conventos, reflexionemos, mantengamos y fomentémonos todas aquellas cosas que hacemos y que de verdad nos hacen sentir bien.
A los que se proponen peder montones de kilos, que disfruten un día a la semana al menos comiendo felizmente. ¡Viva el huevo frito y el colesterol!
A los que quieren proponerse en el gimnasio, ¿no tienen ya bastante con las prisas del ritmo diario? ¡Viva el sofing y la siesta.!
Dejen el rendimiento al máximo y pierdan un poquito de tiempo dedicándoselo a sí mismos, aunque sea a la vida contemplativa o a mirarse el ombligo.

jueves, 31 de diciembre de 2009

MENSAJE DESDE TIERRACABRAS

Me llena de orgullo y satisfacción poder compartir con todos estas fiestas tan señaladas y llenas de cariño. Especialmente con todos los radioyentes de este nuestro programa ¿Hay alguien ahí? Y por supuesto con todos los amigos bloggeros que de vez en cuando venís a visitar esta página.


Sin vosotros no tendría sentido que me sentara delante de la pantalla a contaros las Crónicas de TierraCabras. Muchas gracias por dar sentido a esta pequeña ilusión que comparto con vosotros casi cada semana. Espero seguir aquí muchas semanas e ir narrando las curiosidades que hacen esta isla, Fuerteventura, tan entrañable y acogedora. Sin duda los grandes responsables de este cautivador trance son las magníficas personas que me he ido encontrando, casi todas exiliadas como yo, y que a fuerza de compartir más o menos penas y alegrías hemos ido formando lo que llamamos una familia postiza.

No puedo dejar de felicitar con especial cariño a todas las personas que hacen que estas fiestas sean perfectas. A todos aquellos del sector servicios que vigilan nuestras calles, esperan en los hospitales por si algo ocurriera, a los que nos preparan y sirven las cenas y copitas de después y a otros mucho que les toca esta en vela y vivir las fiestas desde el otro lado. Tan sólo puedo darles las gracias y recordarles que por unas horas y sin que los demás nos demos cuenta, se convierten en hados/hadas madrinas y hacen posible que nuestro deseo de estar disfrutando y en compañía de las personas que más queremos se haga realidad.

Ya sólo me queda desearos a todos unas muy Felices Fiestas y un Año Nuevo cargadito de sorpresas, siempre buenas, claro y que nos sigáis escuchando en la radio o a través de nuestro blog.


sábado, 5 de diciembre de 2009

EN TU CASA O EN LA MÍA


Una vez más no dejo de sorprenderme de las reacciones de los seres humanos. A principios del siglo XXI, en esta época de modernidad la gente se sigue casando. Y me pregunto yo ¿para qué? ¿Para divorciarse después? ¿o para sentirse reyes y reinas por un día?

             No cabe duda de que una boda es un gran acontecimiento, tanto para los que lo celebran porque conlleva un montón de preparativos y es una manera de hacer público y oficial un compromiso con la otra persona contrayente, como para los invitados que también tienen que saber estar y actuar a la altura de las circunstancias.
            Personalmente me inclino por otra opción mucho más divertida: En tu casa o en la mía.
            No hay nada como ser novios eternamente. Se evitan todos los problemas de la convivencia:… que si no friegas los platos… que si no bajas la basura… que si quiero ver el partido y tu la novela……Además viviendo cada uno en su casa ella siempre estará arreglada al detalle y él se esforzará al máximo por ser el eterno caballero. Si te apetece estar con él pues te vas a pasar el fin de semana a su casa o el viene a la tuya; que no tienes el humor en su mejor momento pues te retiras discreta y diplomáticamente a tus dominios y quedas tan rebién. Claro que esta fórmula sólo es válida hasta que llegan los niños. Cuando aparecen esos pequeños seres en nuestras vidas todo el universo se pone patas arriba. Ya hablaremos de ellos en otro momento. Sigamos disfrutando de lo bonito que es el amor. No me cabe la menor duda de que el amor se vive más intensamente cuando vivimos preparando la cita perfecta, con la convivencia los detalles se van perdiendo y como la confianza da asco, el amor se convierte en otra cosa, en otro sentimiento que termina en no parecerse en nada al que empezamos a vivir.


            Cuántas parejas hubieran terminado juntas viendo llegar y compartiendo sus últimos días en el asilo si los problemillas, tontos a fin de cuentas, de la convivencia no se les hubieran cruzado en sus caminos. Y es que debe ser muy triste después de muchos años de esfuerzo y paciencia para con el otro tener que separarse por no llevarse bien.


miércoles, 18 de noviembre de 2009

HOY LAS CIENCIAS ADELANTAN QUE ES UNA BARBARIDAD.



Esta célebre frase sacada de una popular zarzuela de hace más de un siglo, se sigue manteniendo hoy en día en todo su vigor. No tenemos más que fijarnos en los elementos cotidianos que nos rodean desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Seguro que a nuestros abuelos les parecía cosa de ciencia ficción un aparato que nos sirve para comunicarnos con otras personas de forma instantánea, en cualquier parte del mundo y sin cables y además ese mismo aparato nos sirve de despertador y para escuchar música. Todo esto sin mencionar las conexiones a Internet y toda la información que se mueve en la red.

Sin embargo con tantos adelantos los que nos vamos quedando atrás somos nosotros. Hasta el día de hoy no he visto ningún anuncio de ningún curso de cómo funcionan las nuevas tecnologías y claro, luego nos reímos de nuestra madre cuando nos pide que le programemos el video o la vemos buscar los botones del ordenador, pero ¿Cuántos de ustedes saben manejar a la perfección el superteléfono que llevan en el bolsillo? ¿y el panel del coche? Si desde que llevan el GPS incorporado más que conductores nos creemos pilotos de Iberia. Antes se estropeaba el coche y con un vistazo rápido sabíamos que había fallado del engranaje de la trócola a la bujía. Hoy se te para el coche y tienen que venir de la Nasa con su superordenador para que detecte el fallo. Antes después comer te sentabas y con manejar dos botones encendías la radio y la cafetera y ya tenías preparada la sobremesa, ahora antes de sentarte en el sofá tienes que ir coche, encender el GPS y averiguar qué mando es el de la tele y cual el del TDT, eso si no tienes contratados canales adicionales, el del video, el del home cinema, el del dvd, el del equipo de música… en fin que todo es muy moderno y muy tecnológico pero yo me termino aprendiendo donde tiene cada cosa su botón manual porque al final…no es que no sepa como funcionan las cosas es al mando se le acaban las pilas.